Bueno, puse una entrada hace unos días de la cual... no me arrepentí pero no me gustaba. Decía cosas varias que no venías a cuento pero la historia que la acompañaba he pensado que si la voy a publicar. Espero que sea de agrado.
"De nuevo me encontraba paseando. Hacía mucho tiempo
que no tomaba esa ruta. Tanto que había olvidado el frío que hacía allí. Una
niebla espesa nublaba mi camino, aunque de alguna manera sabía a dónde iba.
Abroché la cremallera de mi abrigo, froté mis manos y las metí en ambos
bolsillos esperando que se calentaran rápido. El lugar era tan solitario que se
me ponían los pelos de punta. Apenas se podía escuchar el cantar de los pájaros
en la penumbra. Los árboles habían perdido sus vestiduras frente al frío
invernal que allí reinaba. A veces notaba como crujía el césped congelado
cuando mis botas pisaban con firmeza el suelo.
A lo lejos parecía distinguirse algo entre tanta humedad.
Era algo grande, a medida que se acercaba se iba aclarando la imagen. Parecía
un banco de madera, y en él, sentado, estaba un joven de media melena castaña y
rizada de como mucho diecisiete años. Su piel era blanca como la misma niebla
que nos rodeaba y estaba encorvado mirando serio a lo que parecía un
reproductor de música de color negro. Desde luego estaba concentrado en lo que
fuera que estaba escuchando.
Decidí acercarme a él. Desde luego parecía que estaba sólo
y, aunque no me gusta adivinar, que le preocupaba algo. Según me aproximaba a
su situación él no movía ningún músculo. Me puse a su lado y me senté junto a
él. Tras permanecer con la mirada fija en él por más de diez segundos sin que
él siquiera se inmutase decidí entrar en acción.
-Hey chaval, ¿qué estás escuchando?- Una buena frase para
romper el hielo. El chico, se quitó un casco y me miró extrañado, casi parecía
que le molestaba que perturbara su paz musical. Tras un pequeño silencio
balbuceó dos palabras.
-Blind Guardian.
-¡Oh! ¡Ese es mi grupo favorito! ¿Cual es tu canción
preferida?
-Nightfall.
-Si, admito que siento debilidad por ella, la verdad no
sabría ni decirte cual es la que más me gusta... Son tantas... Aunque una muy
buena también es And then there was silence.
-Bueno... A mi no me gusta... Es demasiado larga.
-Jajajajaja. Me recuerdas a alguien.-Por un momento me fijé
en su mirada. Sus pequeños ojos marrones decían mucho y nada a la vez. Tan sólo
se podía sentir soledad en ellos.- Dime, ¿hay algo que te preocupa?
-Puede...
-Vamos, puedes contármelo. No se lo diré a nadie.
-No se trata de eso. Aunque creo que puedo confiar en
ti.-Suspiró y se retiró el otro casco con mucho pesar. Respiró profundamente y
se paró tres segundos para mirar al cielo. Después, me miró, volvió a respirar
hondo y comenzó la charla.- Realmente estoy bien, tan sólo hay algunas cosas
que me tienen un poco rayado.
-No me puedo llegar a creer que estés bien. Soy experto en
saber como se siente la gente por su cara, y tú no estás bien.
-Bueno, realmente he tenido muchos problemas y hay cosas que
se nunca conseguiré.
-Una chica, ¿eh?- Le dije al chaval mientras me reía de él y
le golpeaba amistosamente con mi codo. De nuevo suspiró y volvió a tomar aire.
-Si, una chica. Verás, la conozco desde hace apenas un mes y
medio. Ella es guapa, simpática, nos comprendemos muy bien mutuamente...
Estamos muy unidos.
-Pero...
-Tiene novio.
-Lo típico jajajaja.
-Bueno, aun así jamás se fijaría en mí.
-¿Y eso?
-Mírame. Soy feo, no sé hacer nada bien... ¿Cómo se fijaría
en alguien como yo?
-Tú eres tonto chaval. Pero de remate. Dices que te
comprende, y que tú la comprendes a ella. Que estáis muy unidos. Esa unión no
existiría si fueras tan horrible. Tú único problema es que tiene novio.
-Es posible. Pero no sé. Sé que nunca la tendré...
-Mira, es muy posible que eso sea cierto. Y no lo digo para
desanimarte más. Tú no puedes hacer nada si ella ya tiene pareja. Pero has
ganado algo, algo enorme. Ahora tienes una nueva amistad, y por lo que cuentas
no es una simple amistad.
-No, para mi ella es muy importante. Es la única persona que
me valora de verdad... Para la única que realmente parece que existo.
-Esa unión nunca desaparecerá, y será posiblemente la cosa
más preciada que tengas.-En ese momento pude comprobar que tenía absolutamente
toda su atención. Había en él algo familiar.- Y tú... En fin, deberías dejar de
pensar así. Si ella te valora es por algo, no se puede valorar algo
inexistente. Tienes algo especial, y eso le atrae. Así que deja esa autoestima
de mierda y empieza a valorarte un poco. Seguro que tienes muchas cosas buenas.
-Si tú lo dices... Pero yo no lo creo. Si es que realmente
soy patético. Si es que mírame. Aquí, solo. Escuchando música y lamentándome
por todo.
-Puf... ¡Cabezón! Dime, ¿cómo te llamas?
-Javi.-En ese momento lo comprendí todo."