Hace mucho que no escribo nada aquí. No lo voy a negar, me olvidé por completo de que esto existía. Pero si, mi estancia aquí no ha concluido. Gracias a cierta personita he vuelto a actualizar esto, y ya de paso a retocar un poco el estilo del blog. ¿Qué ha pasado en tanto tiempo? Pues no mucho, estuve trabajando, estudiando y ayudando a todo el mundo, que es lo que mejor se me da.
Admito que mi vida ya dio su vuelvo hará ya muchos meses. Y aunque la cosa sigue su curso, yo he cambiado un montón. No soy ni por asomo el mismo, en esencia sigo siendo igual... pero no. Sinceramente no sé ni como explicarlo, pero es así. Este cambio es notorio en muchos casos, y en otros en su tiempo lo será. Tampoco sé si pensar si que este cambio es bueno o malo, pero sinceramente ya me da igual, estoy muy pasota ultimamente.
De mi gente... qué puedo decir. Tengo a un amigo por aquí con sus cosas, a una amiga sufriendo por el otro lado, un lío por allá... A veces siento que me cansa un poco, pero pocas cosas pueden ya conmigo ;D No me gusta ser egocéntrico, pero sí noto mucho aguante en mi. Sólo espero que tanto a unos como a otros les vaya estupendamente, ya saben que conmigo pueden contar ^^. El problema es cuando se que otra gente está mal y no puedo ayudarles, bien sea porque no cuentan conmigo... o porque simplemente no se ni que les pasa.
"Hacía días que no recibía ninguna carta de él. El cartero le decía que no había problemas, simplemente que no le escribía. Apenado le firmaba el correo. Acto después, el cartero se montaba en su grifo y desaparecía entre las nubes.
Últimamente tenía siempre mucho trabajo, no encontraba ni medio segundo para ir a visitarle. Estaba frustrado, ya que sabía que no se encontraba bien y necesitaba su ayuda. Estaba deseando montarse en su hipógrifo y partir hacia el hogar de su amigo, pero no era posible.
Estuvo esperando dos días más, y ya hacían dos semanas desde las últimas noticias que tuvo, cuando llegó la ansiada carta. Decía: "Siento tardar es responderte buen amigo, pero realmente no tengo muchas novedades. Yo sigo exactamente igual, no consigo seguir hacia delante, pero intento no caer de nuevo pasando un poco del tema, aunque admito que me es imposible. Tengo ciertos asuntos que discutir contigo, pero no te apures, no hay prisa..."
No había terminado de leerla cuando ya tenía la chaqueta puesta, su amigo contaba con él. ¿"No hay prisa"? Sabía que significaba lo contrario. Tras coger su pequeño equipaje de mano, de un saltó se subió en su rara montura y la ordenó que alzara el vuelo.
No tuvo muchos problemas en llegar, y fue raudo. Se pasaron la tarde hablando. Efectivamente, se encontraba mal y le necesitaba. La conversación parecía causar efecto, él se iba tranquilizando y ordenando sus ideas. Sabía de sobra que no podía solucionarle nada, pero si intentar guiarle y demostrarle que puede salir de ellos. Tras conseguir hacerle sonreír, y darle ánimos. Ambos brindaron por su amistad, y después de un abrazo, se despidieron hasta su siguiente encuentro.
Tras aquello, un amigo marchaba feliz al mostrarle su apoyo... mientras otro amigo veía marchar a una persona importante sabiendo que aunque se aleja, siempre podrá contar con él"
Bueno, hoy no estoy muy inspirado, la verdad es que llevo meses sin encontrar inspiración alguna para escribir, a ver si con suerte... la recupero.
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